Los banners de cookies forman parte habitual de la experiencia online de los usuarios y son una fuente frecuente de frustración. Se les pide que tomen las mismas decisiones una y otra vez, a menudo con poco contexto, lo que provoca lo que los reguladores llaman cada vez más «fatiga del consentimiento».
La propuesta Ómnibus Digital de la UE, publicada el 19 de noviembre de 2025, pretende simplificar esta experiencia. En el centro del debate están las señales de consentimiento legibles por máquina: un modelo en el que los usuarios podrían definir sus preferencias de privacidad una sola vez, en el navegador o en el dispositivo, y que se apliquen automáticamente en todos los sitios web.
Supone un posible cambio en la forma de expresar y gestionar el consentimiento, que podría reducir la fricción, pero que también plantea nuevas cuestiones sobre interoperabilidad, control y aplicación práctica.

Te contamos lo que necesitas saber como profesional digital: cómo funciona, qué dice la propuesta y qué implica para tu stack tecnológico.
En resumen: cambia el mecanismo, no el requisito
Con el Ómnibus Digital, el consentimiento no desaparece. Lo que cambia es cómo se expresa, se recuerda y se aplica en los distintos sistemas.
Con la llegada de las señales de preferencia a nivel de navegador o dispositivo, los usuarios podrían configurar sus opciones de privacidad una sola vez, en lugar de responder al mismo banner en cada visita. Esto no cambia si el consentimiento es obligatorio o no. Cambia el mecanismo.
Para que funcione en la práctica, las señales de consentimiento legibles por máquina deben ser interoperables con los estándares existentes, activar un comportamiento técnico real en sitios web y servicios y evitar que el control se concentre en unas pocas plataformas.
Con el tiempo, es posible que los usuarios vean menos solicitudes repetitivas. Pero entre bastidores, el trabajo no se reduce:
– distintas fuentes de señales (banners, navegadores, aplicaciones),
– múltiples sistemas de destino (analítica, publicidad, plataformas de datos),
– requisitos continuos de prueba y aplicación.
Este cambio añade una nueva capa de complejidad. Las señales del navegador serán una fuente más con la que tendrá que trabajar tu plataforma de gestión del consentimiento (CMP). No sustituyen a tu CMP. Lo que hacen es ampliar el abanico de señales que las CMP deben gestionar para que las preferencias se apliquen correctamente en todos los sistemas.
¿Qué es el consentimiento a nivel de navegador?
El consentimiento a nivel de navegador es una forma estandarizada y automatizada de que un navegador o un sistema operativo comunique a un sitio web las preferencias de privacidad del usuario.
Piensa en ello como una instrucción técnica más que como una solicitud visual: en lugar de depender solo de banners y clics, un sitio podría leer una preferencia expresada previamente y actuar en consecuencia de forma automática.
La idea no es del todo nueva.
¿Las señales de consentimiento del Ómnibus Digital se parecerían a Global Privacy Control (GPC)?
Ya existen señales del navegador como Global Privacy Control (GPC), reconocidas en leyes como la California Consumer Privacy Act (CCPA) de EE. UU., que permite a los usuarios expresar determinadas opciones de privacidad desde el navegador.
Sin embargo, GPC funciona dentro de un marco jurídico diferente (principalmente sistemas de opt-out) y suele limitarse a tipos concretos de tratamiento, como la venta o la cesión de datos personales.
Aplicar un enfoque similar en la UE es bastante más complejo. Según el RGPD, el consentimiento debe ser específico e informado y estar vinculado a finalidades y responsables del tratamiento concretos. Trasladar estos requisitos a una señal estandarizada y legible por máquina que funcione de forma coherente en distintos sitios web, proveedores y casos de uso es mucho más complicado que las señales de opt-out actuales.
Hoy en día, algunos navegadores, como Firefox, ya admiten GPC de forma nativa. Otros no, aunque lo permiten mediante extensiones de terceros.
Pero esto está a punto de cambiar. La Opt Me Out Act (AB 566) de California, firmada en octubre de 2025, obliga a todos los navegadores principales, incluidos Chrome, Safari y Edge, a ofrecer una señal de preferencia de opt-out integrada antes del 1 de enero de 2027.
Artículo 88b: qué propone el Ómnibus Digital de la UE
La propuesta Ómnibus Digital incorpora la idea de las señales de consentimiento del navegador al marco normativo de la UE mediante un nuevo artículo 88b:
- El artículo 88b obligaría a los responsables del tratamiento a admitir mecanismos automatizados que permitan a los usuarios dar o denegar su consentimiento, así como ejercer su derecho de oposición. Los sitios web tendrían que respetar estas señales una vez expresadas, en lugar de pedir una y otra vez a los usuarios que decidan en cada banner.
«Los interesados podrán prestar su consentimiento / ejercer el derecho de oposición a través de medios automatizados y legibles por máquina. Está previsto que una o varias organizaciones europeas de normalización elaboren las normas correspondientes.» – Texto legal del Ómnibus Digital
- La propuesta también impone obligaciones a los proveedores de navegadores (salvo las pymes) para que habiliten la infraestructura técnica necesaria para estas señales automatizadas.
- La Comisión Europea encargaría a los organismos de normalización el desarrollo de los estándares técnicos necesarios, y los responsables del tratamiento que los sigan se beneficiarían de una presunción de conformidad.
- Los usuarios también podrían expresar sus preferencias a través de herramientas como la Cartera Europea de Identidad Digital.
Una excepción destacable: los prestadores de servicios de medios de comunicación quedan excluidos expresamente de la obligación de respetar las señales del navegador. La Comisión argumenta que los medios dependen de los ingresos publicitarios para su sostenibilidad económica. Esta excepción no se extiende a otros tipos de sitios web, aplicaciones o servicios online. Encontrarás más información al respecto aquí.
¿Cómo funcionarían técnicamente las señales del navegador?
Si se aprueban, las señales de consentimiento del navegador añadirían una nueva capa a la forma en que se comunican y se aplican las preferencias de los usuarios en todo el ecosistema digital.
Aunque las especificaciones exactas aún están por definir, lo más probable es que la arquitectura general combine varios componentes que funcionen de forma conjunta:
| Del lado del usuario | A nivel de señal | Del lado de la aplicación |
|---|---|---|
| Los usuarios podrían configurar sus preferencias de privacidad desde distintas interfaces, como los ajustes del navegador, el sistema operativo o herramientas específicas. Estas preferencias pueden ir desde opciones generales (por ejemplo, aceptar o rechazar el tracking) hasta configuraciones más detalladas, según cómo evolucionen los estándares. | Esas preferencias se convertirían a un formato legible por máquina y se transmitirían automáticamente cuando el usuario interactúe con un sitio web o un servicio. La estructura final de estas señales, incluida la forma de representar finalidades, proveedores y requisitos legales, dependerá del trabajo de normalización que se está debatiendo a nivel de la UE. | Los sitios web y servicios tendrían que interpretar estas señales y actuar en consecuencia. En la práctica, aquí es donde las plataformas de gestión del consentimiento (CMP) desempeñan un papel central: reciben señales de distintas fuentes, las concilian con la configuración específica de cada sitio y se aseguran de que los scripts, las etiquetas y los flujos de datos se activen o bloqueen conforme a las preferencias de los usuarios y a los requisitos legales. |
A medida que se desarrolle este marco, la interoperabilidad entre navegadores, sitios web, proveedores y sistemas de consentimiento será fundamental.
Los actores del sector, incluidos proveedores de CMP como iubenda, participan activamente en los debates sobre la normalización para que cualquier solución futura sea técnicamente viable y cumpla los requisitos legales, además de funcionar en todo el ecosistema.
Qué no cambia
El consentimiento no desaparece. El Ómnibus Digital no elimina la obligación de obtener el consentimiento, sino que cambia la forma de expresar y transmitir las preferencias.
Esto es lo que se mantiene:
- El consentimiento sigue siendo obligatorio para la publicidad, la elaboración de perfiles, el tracking entre sitios y la mayor parte de la analítica de terceros.
- El modelo de opt-in, en esencia, se mantiene intacto.
- Los usuarios que no hayan configurado preferencias en el navegador seguirán viendo los banners y usándolos como siempre.
- Las CMP siguen siendo necesarias para mostrar los banners cuando no se detecta ninguna señal, permitir a los usuarios gestionar preferencias detalladas en un sitio concreto, guardar la prueba del consentimiento y aplicar los scripts según las preferencias.
¿Cuál es el calendario de los requisitos del Ómnibus Digital?
La Comisión Europea publicó el Ómnibus Digital el 19 de noviembre de 2025. Es una propuesta, no una ley, y el texto puede cambiar sustancialmente durante las negociaciones entre el Parlamento Europeo y el Consejo.
Tus obligaciones actuales en virtud del RGPD y de la Directiva ePrivacy siguen plenamente vigentes y no tienes que hacer nada hasta que el texto se cierre y se apruebe.
Si se aprueba tal como está propuesto, la implantación por fases sería la siguiente:
| Fase | Plazo |
|---|---|
| Entrada en vigor | 20 días después de su publicación en el Diario Oficial |
| Normas sobre cookies y equipos terminales (art. 88a) | 6 meses después de la entrada en vigor |
| Las señales legibles por máquina (art. 88b) se aplican a los responsables del tratamiento | 24 meses después de la entrada en vigor |
| Los navegadores y sistemas operativos deben ofrecer compatibilidad integrada con las señales | ~48 meses después de la entrada en vigor (pymes exentas) |
Qué significa para los usuarios de iubenda
En iubenda apoyamos el objetivo de simplificar la experiencia de consentimiento y reducir la fatiga del consentimiento, sin renunciar al control del usuario. Son principios con los que trabajamos desde el principio.
Al mismo tiempo, el paso a las señales del navegador añade nuevas capas de complejidad. Para que este modelo funcione en la práctica, las preferencias de los usuarios procedentes de distintas fuentes deben interpretarse, conciliarse y aplicarse de forma coherente.
Aquí es donde la infraestructura de consentimiento marca la diferencia. Nuestros productos están diseñados para gestionar distintos tipos de señales de consentimiento, aplicar las preferencias a proveedores y tecnologías y adaptarse a medida que evolucionen los estándares.
En iubenda estamos en ello
- Nuestro equipo legal sigue de cerca cada novedad a nivel mundial: el avance del Ómnibus Digital en las negociaciones de la UE, la evolución de GPC como señal de opt-out reconocida y cualquier estándar técnico que surja del proceso de normalización de la UE.
- Cuando los requisitos sean definitivos, los convertiremos en orientaciones claras y prácticas y en actualizaciones de producto para que tu configuración siga al día sin que tengas que descifrar la legislación por tu cuenta.
- Nuestra solución Privacy Controls & Cookie Solution ya lee las señales GPC y está preparada para adaptarse a medida que aparezcan nuevas fuentes de señales. Nos aseguraremos de que siga el ritmo.
Aviso legal: este artículo trata sobre una propuesta legislativa, no sobre una ley definitiva. El contenido refleja la interpretación de iubenda a fecha de marzo de 2026 y no debe tomarse como asesoramiento jurídico. Consulta con tu propio asesor legal para obtener orientación específica para tu empresa.